El miedo a tomar decisiones

Esta entrada es una reacción directa sobre una reflexión que hace un amigo (Benet) en linkedin : Cambiar de trabajo tras 9 años en la misma empresa.

El miedo es un paralizador en potencia pero honestamente creo que es necesario. En su justa medida y rodeado de otros sentimientos, eso sí.

El miedo bien utilizado nos ayuda a ser más precavidos, aunque la jugada es no pasarse de ello.

Y ya, ya sé que esa jugada es compleja, porque trazar líneas en los sentimientos es algo realmente difícil 🙂

Benet es un tipo abierto, curioso por naturaleza –todo ingeniero debería serlo– y después de 9 años en la misma empresa se ha dado cuenta que esa curiosidad ha ido muriendo. Todos deberíamos intentar que eso no nos suceda porque sin duda eso nos hará mucho peores profesionales, pero hay que reconocer que ciertos encorsetamientos de la vieja empresa nos acartonan y consiguen justamente eso: agotarnos y hacernos más pasotas.

Yo mismo estuve en esa misma empresa hace ya muchos años y doy fé de ello. Al principio me gustaban las guerras, los argumentos, pelear por hacer mejor las cosas. Pero el tiempo, la burocracia y los lastres te van agotanto.

Todos, empezando por cada uno de los empleados y siguendo hacia arriba, toda la la empresa, son responsables de que todo esto suceda.

Siempre suele pasar lo mismo: la gente técnica y válida de verdad llega con fuerza pero tiene que pasar a gestionar equipos (gente, tareas, proyectos,) para poder avanzar, y utilizo el verbo avanzar como signo de mejorar salarialmente en una empresa.

En otras palabras, lo que suele suceder es que las grandes empresas convierten a grandes técnicos en dudosos (e incluso en muchas ocasiones malos) gestores, cuando realmente hay gente que gestiona mucho mejor y es un rol que quieren asumir, y de ese modo los técnicos podrían hacer el trabajo que saben, quieren, y les gusta hacer.

Lo he visto tantísimas veces que ya hasta me aburre.

En todo caso, aplaudo la decisión de Benet, las cosas ahora le irán bien, mal, o regular, pero tomar decisiones es algo que te hace crecer, al igual que los cambios. Al final es más gratificante esto que mirar atrás y decir “y si lo hubiera hecho”.

Ya, ya lo sé, tiene trampa esta reflexión. Lo hice a propósito, no está de más darle unas vueltas a las cosas 😉

Y ahí es donde quería llegar, que da igual.

Da igual cómo te vaya luego. Eso sí,  no faltará gente que dirá lo de “si se hubiera quedado”, o “si se hubiera ido”. Incluso nosotros mismos lo pensaremos en muchas ocasiones, pero no le hagáis caso a esa vocecita (y mucho menos a las ajenas…) porque la elección de tu camino es diaria, no puedes replantearte cada decisión y fustigarte de ese modo.

Por tanto, de igual modo aplaudo la decisión de otros en quedarse donde se queden, o en intentar cambiar las cosas donde están, o en intentar que sigan como están, cada uno elige su camino, como lo ha elegido Benet.

Bona sort Benet!

Ah, no podía cerrar esta reflexión sin olvidarme que hace poco, muy poco, un buen ingeniero, y mejor amigo, ha tomado también otra decisión importante. Espero que le vaya igual o mejor, ya que su decisión en este caso concreto también va vinculada a las mías, por tanto… Bona sort Miquel!

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One Reply to “El miedo a tomar decisiones”

  1. Me viene al pelo esta reflexión que haces porque justo me encuentro en un momento de decisiones, con ese miedo, pero ya elegí, asíq ue ahora adelante y a luchar por conseguir la meta que me he planteado.

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