Opinión sobre el Standing desk después de un mes

Hoy hace justo un mes que trabajo de pie, y voy a exponer lo que me ha parecido este experimento.

Pero primero unos handicaps, importantes de mencionar en este experimento:

  1. Trabajo en casa.
  2. El Standing desk no tenía posibilidad de postura sentado, de pie todo el rato.
  3. Suelo estar muchas horas delante del ordenador (además de trabajo tengo estudios, lecturas, etcétera).

Bien, teniendo claros estos 3 puntos, vamos con las sensaciones.

Lo primero que me llamó la atención el primer y segundo día, es que no me notaba cansado. Es decir, de cambiar el tirarte 12 horas sentado frente al ordenador a que sean las mismas pero de pie, asusta. Piensas que acabarás cansadísimo, porque aunque no andes, estás en tensión todo el rato, o reposando sobre una u otra pierna.

Pues no, la verdad es que los primeros días no lo noté. Eso sí, cuando pasaron los días, a la primera semana diría yo, es cuando empecé a notar cansancio en las piernas. Pero no cansancio del de hacer sentadillas, o de salir a correr, más bien un cansancio como arrastrado, como de necesitar estirarte todo el rato, yo diría que más que el estar de pie lo que me dejaba algo fastidiado era el estar de pie y estático todo el rato.

Y si te paras a pensarlo tiene todo el sentido. Si andas X horas, las piernas se están moviendo, se mueve la sangre, la musculatura, estiras activamente, etcétera, sin embargo el mismo tiempo simplemente de pie, puede no parecer ser cansado el primer día, pero el paso de los días sí pueden pasar algo más de factura.

Lo segundo que noté, es que los momentos en que te sentabas realmente a lo largo del día, ya fuera al sofá o a la mesa en la cocina, etcétera, eran momentos reparadores. Era magnífico. Jajaja, es curioso, una acción tan sencilla y cotidiana como el sentarse, pasaba a ser extremadamente placentera. Especialmente el momento sofá de antes de ir a la cama, ese rato era absolutamente reparador.

Lo tercero, es referente al trabajo (que ha sido la razón principal de hacer el experimento). Lo que notas automáticamente, es que la procastinación baja a niveles casi nulos. Creo que eres más consciente de que no estás ahí de pie para pasar el rato ni perder el tiempo, si no que estás para lo que debes hacer en ese momento, por tanto te centras más. Y es cierto que una vez llevas un rato ya no piensas que estás de pie, simplemente sigues trabajando y no lo notas.

Bien, al meollo, a mis conclusiones:

Hoy, aprovechando que había desmontado todo el entorno de trabajo para ir a programar con mi socio, he vuelto a montarlo todo para estar sentado, y creo que de momento lo dejaré así.

¿Es útil? Sí, bastante. Ayuda mucho sobretodo para ir al grano, trabajar, concentrarse en una tarea y dejar de lado posibles distracciones.

Entonces, ¿cuál es el problema? Pues desde mi punto de vista, necesitas que el Standing Desk tenga posibilidad de volver a posición sentado, y de una forma relativamente rápida, sin traumas de conexiones, cableados, etcétera.

Creo que lo más efectivo sería poder hacerlo X horas al día, momentos concretos en los que pasas a “modo programación salvaje”, o algo así, pero que puedes volver a la posición de sentado rápidamente, para hacer otro tipo de tareas y cambiar de posición las piernas.

Desconozco si mi conclusión sería igual, si solo estuviera trabajando 7 u 8 horas diaras. Podría ser así realmente, pero pasando las horas que suelo pasar yo, al final lo acusas demasiado.

Una muy buena solución para mi, sería algo así como un Standing Desk que vi en IKEA. Con esto estaría todo resuelto, ya que te puedes poner en cualquiera de las 2 posiciones en un momento.

Por tanto, hasta que no invierta en algo similar, vuelvo a la posición de sentado.

Programar de noche

Como sabéis, hay muchos estudios por la red acerca de la productividad y la noche. Después de leer un tiempo sobre el tema por tocarme un poco “de cerca”, quiero dar mi opinión al respecto e intentar entenderme un poco más en este aspecto.

Antes de empezar, un apunte rápido sobre el verbo programar en este post: Para mi es diferente programar una nueva funcionalidad de cero, a solucionar un bug, refactorizar un pedazo de código, o hacer una mejora rápida. En este apunte, programar se refiere a lo primero, a crear algo nuevo y relativamente grande o tener cambios lo suficientemente complejos y/o largos.

En mi caso son varios factores sumados los que hacen que por las noches rinda mucho más, y que por tanto aproveche las noches para programar.

Distracciones

Supongo que este punto es obvio. De día hay más distracciones. Más actividad en el móvil, más timbres, más llamadas, más notificaciones, más ruidos, etc… Que aunque desactives todo por completo en el móvil, nunca terminas de poder aislarte por completo del mundo, y una simple distracción hace que volver a centrarte sea más lento de lo que parece.

Con esta imagen es fácil entenderlo 😉

Ah… mención especial al que considero el mayor mal, al menos en mi caso: los emails.

Lo que yo suelo hacer, es trabajar en otro escritorio diferente, y en el escritorio de trabajo solo tener la shell, el IDE, las herramientas de test y el navegador con las pestañas del proyecto, y en otro escritorio dejo las pestañas con el correo, chats, etc… de ese modo me aislo, y mantengo el foco.

Tareas

Aquí me refiero a que normalmente durante el día tienes que hacer X cosas, que tienes en mente aunque quieras mantenerlas alejadas de ella. Igual tienes que ir a por pan, o a recoger a tu hija al colegio, etc…

Difícilmente puedes concentrarte totalmente en lo que haces, cuando en tu mente hay otras cosas. Puede parecer absurdo, porque siempre tienes cosas que hacer, pero de verdad que el cambio de no tener otra preocupación en ese instante es importante.

Hora de finalización

Por norma general, por la noche no piensas en el reloj. No piensas… a las 13 tengo que tenerlo terminado porque hay que irse a comer, o que van a cerrar la oficina, etc…

En realidad, este punto puede asemejarse al punto anterior de “Tareas”, pero lo he querido separar porque en mi caso lo siento como cosas diferentes.

Supongo que es un tema de presión… al ver que tienes horas por delante, y que además solo vas a estar haciendo eso, sin nada que te interrumpa o te distraiga, ésta se disipa.

 

En resumen

Es decir, en mi caso por la noche rindo más porque tengo menos distracciones, y puedo mantener mi mente en la tarea concreta sin que me vengan a ella otros temas pendientes… ya que sé que cuando termine me meto en la cama, y todo hace un reset para el día siguiente. Aunque es cierto, que el día siguiente lo tienes muuuuuuy cerquita 😉

 

Update

También se da un caso especial los sábados, domingos y festivos. En ocasiones encontrar un par de estos días en los que poder trabajar es realmente productivo en lo que a código se refiere.

Los motivos son similares a los anteriores, porque aunque tengas cosas que hacer a determinadas horas, como vida familiar o social, siempre suele haber menos distracciones, llamadas de teléfono, emails, etc…